Para quienes están embarazadas, existe una variedad de información y recursos que ya nos quisiéramos quienes aún estamos intentando concebir, y una de las maneras más sencillas y eficaces de combatir nuestra infertilidad es cambiando nuestros hábitos alimenticios.

 

Alimentarnos de manera consciente no solo ayuda a nuestro cuerpo intentando concebir, sino tambien, mejora nuestra salud optimizando nuestra calidad de vida.

De acuerdo a la Asociación Americana del Embarazo, notar notar las bondades de un cambio alimenticio llevará entre tres meses a un año, y sabemos que puede resultar abrumante, pero en lo que respecta a quienes están intentando concebir y lograr embarazarnos, nunca es tarde para cambiar nuestros hábitos!.

Por eso hoy, te presentamos formas sencillas con alimentos de bajo costo que todos conocemos para que tanto las futuras mamitas como también los papitos ayuden a su cuerpo  en la producción del bebé.

 

Legumbres (Frijoles/Porotos): Seguramente ya conoces la importancia de las proteinas y las dietas balanceadas en tu dieta, sin embargo, sabes cuan importante y crucial son las proteínas de origen vegetal en tu dieta?.

Un importante análisis del departamento de salud de la Universidad de Harvard, en EEUU, señala que en el mismo grupo de mujeres intentando embarazarse, aquellas que consumían proteinas de origen animal, la infertilidad era un 39% MÁS COMÚN que en aquellas que consumían proteínas de origen vegetal a través de dietas veganas o “Plant based

En otro estudio, las mujeres que consumían altas dosis de hierro vegetal, eran un 62% menos propensas a sufrir infertilidad ovulatoria.

Imagínate! tan solo cambiando la hamburguesa de res por una de lentejas, puedes aumentar tus probabilidades de tener un bebito (a)!.
Te aconsejamos entonces, incorporar lentejas, frijoles, garbanzos y soja en tu dieta, para asegurarte de que estas incluyendo proteinas vegetales que aumentaran tus niveles de hierro de la manera indicada.

Verduras verdes: Otra forma sencilla y económica  de incorporar hierro a tu dieta es consumiendo vegetales de hojas verde oscuro.
Estos vegetales de hoja, como las espinacas, acelgas, col rizada, la albahaca, rúcula (o arúgula), hojas de mostaza, hojas de nabo, hojas de remolacha etc; son altas en Folato, un mineral que mejora considerablemente la calidad de los espermas, ademas de contener vitamin b que está demostrado mejoran la ovulación femenina.

Otra forma de añadir hierro a tu dieta y sabor a tus platos, es incluyendo curcuma, que no solo es alta en hierro pero lo mejor de todo es que tiene muy bajo aporte calórico.


Nueces: Las nueces mejoran las nueces!.
Es verdad, según un estudio publicado por la Sociedad de medicina Reproductiva Norteamericana, las nueces son ricas en Omega 3 y está demostrado que tan solo 2/3 de taza al día (75 grs.) mejora la vitalidad, motricidad y la morfología de los espermas. Y por si esto fuese poco, estos omega 3, en conjunto a las grasas poli-insaturadas asisten al organismo en la producción de las hormonas que utilizadas en la creación de los espermas.

 

Aceite de Oliva: Este sustancioso y nutritivo aceite, rico en grasas monosaturadas, con
propiedades anti inflamatorias para el organismo, ayuda a contrarrestar la inflamación producida por el proceso de la ovulación. Según los especialistas e investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard, y cuyos resultados se han presentado en la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología, han constatado que el consumo de grasas monoinsaturadas entre las mujeres en tratamiento de fertilidad, y mayores de 30 años, puede llegar a triplicar las posibilidades de ser madre. Por el contrario, el consumo de grasas saturadas se relaciona con la menor producción de óvulos.

Como ves, estos cuatro tipos de alimentos pueden ayudarte en tu tarea de lograr un embarazo (y mantenerlo), y no es tan dificil incluirlos a la hora de hacer la cena, sin embargo, si te quedaste pensando en cómo incluirlos en tu dieta, junto al blog Creativegan, te presentamos un maravillosa receta, que no solo es buena para tus papilas gustativas, sino también para tu “máquina reproductora”.

Ensalada de Macarrones y Col Rizada con Nueces (ñam ñam!)

concebir

Col Rizada (en ingles Kale)


Ingredientes:

  • 1 manojo grande de col rizada/col crespa/berzas/kale (ver notas más abajo)
  • 1 taza de macarrones (preferiblemente integrales)
  • 2 tazas de judías rojas cocidas y escurridas
  • 3/4 de taza de nueces picadas
  • Aproximadamente ¼ de cucharadita de sal
  • el zumo de ½ limón mediano
  • 2 cucharadas de aceite de olive
  • ¼ de cucharadita de semillas de hinojo
  • 1 diente de ajo picado fino (o ¼ de cucharadita de ajo en polvo)
  • unas semillas de sésamo tostado

Instrucciones:
Pon a hervir abundante agua para cocer la pasta, con una pizca de sal. Mientras hierve el agua lava las judías rojas y déjalas en remojo con suficiente agua para cubrirlas, el limón y una pizca de sal. Remuévelo.

Cuando rompa en ebullición el agua añade la pasta, remuévela y cuécela según las instrucciones del paquete (indicará los minutos de cocción necesarios).

Mientras se hace la pasta lava muy bien la col rizada, sécala con papel de cocina y quita los tallos duros. Corta en trozos medianos las hojas. Te quedarán entre 4 y 5 tazas de col (después reducirá bastante).

Calienta en una sartén grande antiadherente el aceite a fuego fuerte. Echa primero las semillas de hinojo y cuando empiecen a freírse añade el ajo y la col rizada.

Deja que se dore 3-4 minutos removiendo ocasionalmente para que se tueste bien (sin quemarse).

Escurre la pasta y ponla en un bol grande para mezclar. Añade las nueces. Escurre muy bien las judías y añádelas también. Mézclalo. Añade la col rizada y mézclalo de nuevo. Pruébalo y añade más sal si lo ves necesario. Espolvorea con las semillas.

Sírvelo templado.

Buen Provecho!